sábado, 3 de marzo de 2018

Repoblación en Andalucía por alemanes. Siglo XVIII


Este hecho histórico, que duró unos 50 años, es conocido pero quizá no lo sea tanto:

“Aunque andaluces, sus apellidos alemanes, suizos e italianos, recuerdan la llegada de extranjeros a Sierra Morena y su instalación en núcleos cercanos a La Carolina. No forman guetos ni zonas diferenciadas y su disolución dentro de la población andaluza ha sido absoluta. Pero la historia no pasa en balde y, es ya una estampa cotidiana en la zona, conversar con gentes de cerrado acento andaluz que se apellidan Sherof o Feter Pepi Scheroff Scheroff, diecinueve años en la actualidad, ha sido miss Carolina y miss Jaén. Nacida en Las Navas de Tolosa, esta guapa jiennense, teñida de rubio, más podría parecer, por sus apellidos, descendiente del correo del zar de todas las Rusias que
hija de un andaluz cetrino de verde oliva nacido en esta tierra andaluza del ronquío, corazón del Santo Reino.Pero Pepi no es un caso exótico en casi una veintena de pueblos y pequeñas aldehuelas que se alinean a una y otra margen del desfiladero de Despeñaperros. Otros apellidos alemanes, belgas, valones, franceses, italianos, etcétera, más los de origen gallego y catalán son normales y corrientes entre sus habitantes.La Reconquista de España' se llevó a cabo en cuatro grandes fases, la última de las cuales correspondió a la actual Andalucía. Pero ya antes de acometerse la misma se produjo un inmenso vacío poblacional entre la zona cristiana y la, musulmana. Esa frontera, esa tierra de nadie, tiene un nombre bien definido: Sierra Morena.

Un poco de historia

El paso de Despeñaperros no es el más antiguo de los que cruzan la cordillera. Comenzó a tener importancia solamente a partir del siglo XVIII, y antes de su apertura, el camino real de Madrid a Andalucía pasaba por el valle de Alcudia, donde pueden encontrarse todavía algunas de las famosas ventas que lo jalonaban, como la del Zarzoso, la de la Inés, la de la Divina Pastora y otras. Pero, desde el siglo XVIII, la decadencia y abandono de los demás caminos ha convertido a Despeñaperros en algo así como el símbolo de las diferencias que separan a Andalucía del resto de España. "De Despeñaperros p'arriba", "de Despeñaperros p'abajo". Después de la batalla de Las Navas de Tolosa, en la puerta misma del estrecho desfiladero de Despeñaperros, en el año 1212, se derrumba el poderío árabe y la conquista del valle del Guadalquivir se precipita. Los conquistadores caen a racimos sobre las fértiles vegas y campiñas. Mas la tierra de nadie seguía siendo una zona despoblada. Pasan los siglos. Los puertos de Sevilla y Cá diz se convierten en los principales receptores de las riquezas de In dias, de las tierras descubiertas por Colón. España, entre la emigración a América, las pestes (más de medio millón de personas se llevó la de 1599-1603) y las guerras, se, encuentra ralamente poblada. Todo el siglo XVII se pasa en vanos intentos de colonizar extensas zonas de la nación. Serán Carlos III y los hombres de la Ilustración quienes acometan la obra. Este poblamiento se haría a base, sobre todo, de extranjeros.

Estamos en el año 1761. Se ordena la construcción de la carretera general Madrid-Cádiz, que hoy conserva prácticamente el mismo trazado, pasando por el embudo de Despeñaperros. Esa decisión de acometer la construcción de la carretera fue el motor de arranqu para colonizar esas tierras, asen tando en ellas lo que se conocería como nuevas poblaciones de Sierra Morena y Andalucía, que, en su mayoría, se concentraron en el tramo de cincuenta kilómetros que media entre el comienzo de Des peñaperros y Bailén, donde entonces sólo existía un convento de carmelitas, Las Peñuelas, dond había vivido san Juan de la Cruz doscientos años antes. El 5 de julio de 1767 se publicó el Fuero de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena, cuyo artículo 32 reza así: "Cuidará mucho el superintendente, entre las demás calidades, de que las. nuevas poblaciones estén sobre los caminos reales o inmediatamente a ellos, así por la mayor facilidad que tendrán en despachar sus frutos como por la utilidad de que estéri acompañados y sirvan de abrigo contra los malhechores o salteadores públicos". Cuando nacieron las nuevas colonias, la densidad de población en Sierra Morena era de 18 habitantes por kilómetro cuadrado. En la inmensa superficie poblada de bosques y jarales había tan sólo unas pocas ventas, cuyos dueños -unos por miedo y otros por conveniencia- amparaban a los bandoleros o -así fue en muchos casos- eran los cabecillas de los mismos. La colonización no acabó con el bandidaje, eso es lo cierto, pero sí dio seguridad al tránsito por la carretera general.” Extraído de... http://elpais.com/diario/1983/05/22...

Se sugiere ampliar información en el enlace indicado justo arriba, para los interesados, así como en los siguientes... https://es.wikipedia.org/wiki/Nueva...

Y... http://sevilla.abc.es/andalucia/jae...Hay más versiones sobre este tema (distintas informaciones), y alguna tesis doctoral bastante completa que aborda este asunto, algo peculiar, de aquella repoblación de hace más de dos siglos en tierras andaluzas.

Pesquisado y publicado por Señor de Cascales.

El Tiempo

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