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jueves, 26 de abril de 2018

MARIA TERESA LEON II de II


Trastevere, Roma. Otoño de 1972. María Teresa León escribe a su hijo Gonzalo una carta que se convierte en el primer indicio de que algo no va bien. Sin la fluidez que le era típica, en esa carta la prosa de María Teresa se llena de repeticiones, de preguntas que dirige a su hijo una y dos veces como si olvidase en cada frase lo escrito pocas líneas antes. Los vacíos de su memoria comienzan a hacerse visibles. «Era muy raro ver cómo, de pronto, aquella mujer cuya memoria e inteligencia habían sido prodigiosas, te repetía algo una y otra vez», comenta María Fernanda Thomas de Carranza, viuda del pintor y escenógrafo José Caballero, cuando visitó en Roma al matrimonio Alberti. «No fue una pérdida de la memoria de la noche a la mañana, fue una pérdida gradual que estuvo acompañada de grandes sufrimientos», comenta José Luis Ferris, autor de la última biografía de la autora —María Teresa León. Palabras contra el Olvido (Fundación José Manuel Lara).

La escritora que se había dedicado a convertir su experiencia vital en la memoria colectiva de una generación y que, en 1968 estaba terminando de escribir el que sería su más reconocido trabajo, Memoria de la melancolía, publicado en 1970, se veía arrastrada por una desmemoria lenta, pero implacable. Era duro darse cuenta de ello, tan duro como ser testigo del abandono e incluso de la traición de quien ha sido su compañero de vida, Rafael Alberti: «Ella no había perdido la cabeza y, sin embargo, Rafael Alberti estaba actuando como si ella ya no fuera consciente de nada», puntualiza el biógrafo.

Es en ese año de 1972, que el poeta se enamoraba de Beatriz Amposta, a quien dedicaría el poemario Amor en vilo, inédito, en manos de la propia Amposta, y con quien años más tarde, anunció su nunca celebrado matrimonio por la Iglesia. En 2016 Amposta no titubeó al afirmar que su amor con Alberti «se desarrolló en silencio porque él estaba casado con María Teresa León, muy enferma ya de alzhéimer», lo cierto es que por aquel 1972 la amnesia todavía no había ganado la batalla y María Teresa conservaba la lucidez necesaria para percibir la realidad que le rodeaba.

Con la democracia, vuelven a España el 27/04/77, aunque se habían borrado demasiados recuerdos para que María Teresa fuera verdaderamente consciente de su regreso: «Me duele aún hoy pensar que mi madre, -dice Gonzalo Sebastián- a causa de su alzhéimer, no tuvo constancia de que regresaba a su país». Atrás, María Teresa León dejaba mucho más que el exilio, dejaba medio siglo dedicado a la literatura y al ensayo. «Ella fue una autora increíble, una mujer que tocó todos los géneros y estilos: escribió poesía, novela, biografía, periodismo, teatro, guiones de radio, cine y televisión y algunas obras en colaboración con Alberti, entre las que figura Sonríe China, que firmaron juntos en 1958. Reivindicó el folclore popular, se dejó influenciar por el surrealismo, volvió al realismo y, sobre todo, construyó una obra basada en la memoria, donde su voz siempre fue la voz colectiva, la de todos», comenta Ferris, suscribiendo así las palabras del escritor burgalés, Óscar Esquivias: para María Teresa León, «la literatura era una forma de salvar la memoria y de vivir con plenitud».

Sus obras

Hemos podido reconstruir la siguiente lista: Misericordia. Teatro, Cuentos para soñar, Hijos de Santiago Rodríguez, Burgos, 1928. Cuentos La bella del mal de amor, Hijos de Santiago Rodríguez, Burgos, 1930. Cuentos. Huelga en el puerto, 1933. Teatro, Rosa-Fría, patinadora de la luna, Madrid, 1934. Cuentos, Cuentos de la España actual, Dialéctica, México, 1935. Cuentos, Una estrella roja, Ayuda, Madrid, 1937. Cuentos La tragedia optimista, 1937. Teatro, Crónica General de la Guerra Civil, Alianza de Intelectuales Antifranquistas, Madrid, 1939. Ensayo, Contra viento y marea, AIAPE, Buenos Aires, 1941. Novela. Morirás lejos, América lee, Buenos Aires, 1942. Cuentos. Los ojos más bellos del mundo, 1943.

Guion de cine. La historia tiene la palabra, Patronato Hispano-Argentino de Cultura, Buenos Aires, 1944. Ensayo. La dama duende, 1945. Guion de cine. El gran amor de Gustavo Adolfo Bécquer, Losada, Buenos Aires, 1946. Novela, Las peregrinaciones de Teresa, Botella al mar, Buenos Aires, 1950. Cuentos. Don Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid campeador, Peuser, Buenos Aires, 1954. Novela. Nuestro hogar de cada día, Compañía Fabril Editora, Buenos Aires, 1958. Sonríe China, Jacobo Munick, Buenos Aires, 1958. Miscelánea. juego limpio, Goyanarte, Buenos Aires,1959. Novela. Doña Jimena Díaz de Vivar, gran señora de todos, Losada, Buenos Aires,1960. Novela, Fábulas del tiempo amargo, Alejandro Finisterre, México, 1962. Cuentos. Menesteos, marinero de abril, Era, México, 1965. Novela. Memoria de la melancolía, Losada, Buenos Aires, 1970. Biografía. Cervantes. El soldado que nos enseñó a hablar, Altalena, Madrid, 1978. Novela. La libertad en el tejado, 1989.Teatro.

Marjo Garel para El Humanista

Fuentes: Jot Down; Cervantes Virtual y otros.

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