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miércoles, 2 de mayo de 2018

D. Jacobo el de las Leyes


Al cumplirse hoy el 724 aniversario de su fallecimiento he creído necesario hacer esta semblanza de tan insigne personaje histórico, tan cercana al rey D. Alfonso X el Sabio y que, llegando a nuestra tierra, nunca la abandonaría.

El Maestro Jacobo (ca. 1220 - Murcia, 1294), fue un jurista de la Corona de Castilla, al servicio del rey Alfonso X el Sabio. A él se debe en parte el código de las Siete Partidas y otras obras, como la llamada Flores del Derecho o Flores de las Leyes, Doctrinal de los Pleitos y Los Nuevos Tiempos de los Pleitos. Es conocido por muy variados nombres, como Jácome Ruiz o Jacobo Ruiz, Giacomo de Giunta o Jacobo de Junta, Jacobo el de las Leyes o Jacobo de las Leyes (convirtiendo su sobrenombre en apellido).

Se ignora su procedencia, siendo para algunas fuentes italiano (de Génova o Florencia) y para otras de la Corona de Aragón (de donde habría venido como parte del séquito de la reina Violante). Parece que se doctoró en Derecho por la Universidad de Bolonia, lo que explicaría la orientación romanista de su legislación.

El dos de mayo de 1294, don Jacobo, fallecía en la capital del Segura; donde residió, probablemente, a partir de poco antes de 1274. Su enterramiento encargado por su viuda, doña Juana en 1302*, fue una capilla dedicada a San Simón y San Judas Tadeo que estuvo emplazada cerca de la Torre antigua de la Catedral de Cartagena sita en la ciudad de Murcia (antigua Aljama), esta torre ocupaba el lugar que actualmente ocupa la Puerta de Cadenas. El documento de cesión fue expedido por el Cabildo catedralicio hacia el 21 de marzo de 1295 a doña Juana, ya viuda. "para sepultura del dicho maestro Jacobo et de vos doña Juana su muger y de los hijos suyos y vuestros y de los que vennan después de vos"

La fecha del enterramiento no está muy clara, hay fuentes que aseguran ese mismo año, y otras en fechas posteriores: 1302 e incluso 1305.

Sería en 1526 cuando el Cabildo reconociera a los hermanos Agüera la propiedad de la capilla donde estaban enterrados los restos de Jacobo y negociaron su demolición y traslado definitivo a su nueva capilla funeraria. El autor de la capilla es Jerónimo Quijano y en su pared izquierda, distinguimos una urna funeraria que presenta una superficie con anchas estrías apoyando en dos patas que terminan en garras de león. Sobre la urna un escudo rodeado de una frondosa guirnalda circular de generosos frutos que quedan sostenidos por dos ángeles o putti, que sujetan un libro, en clara alusión a la profesión del finado. El interior de la guirnalda queda ocupada por un escudo encuadrado en un pergamino y que representa las armas de Jacobo, 'en campo de gules, un castillo de oro, aclarado de azur'. Como curiosidad decir que se encontraron incorruptos los cuerpos de Jacobo, su mujer y el de una hija.

*…las Siete Partidas fueron redactadas por una comisión de juristas (o por la cancillería real), y la intervención del rey Alfonso X se habría limitado a indicar la finalidad del texto y las materias a tratar, además de encargarse de revisar y enmendar personalmente el trabajo de la comisión. Habrían integrado esta comisión: el Maestro Jacobo, el de las leyes; Juan Alfonso, un notario leonés; el Maestro Roldán; y Fernando Martínez de Zamora (uno de los primeros juristas castellanos

Marjo Garel para El Humanista a 2 de mayo de 2018.

Fuente: D. R. Blanco Rojo de Ibáñez; “Academia del Jardín”; y el segundo cuento de “Tres Cuentos y Una Leyenda” de Señor de Cascales: donde la figura de don Jacobo es recuperada en un relato actual para que no muera de olvido.

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