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domingo, 27 de mayo de 2018

Luis Posada Carriles, el espía -anticastrista- considerado terrorista


Luis Posada Carriles fue un militante anticastrista y exagente de la CIA que se volvió conocido por los atentados fallidos de derrocar a Fidel Castro. Falleció este 23 de mayo en Miramar, Florida, a los 90 años.

Su muerte fue por acumulación de fluido en los pulmones y por complicaciones derivadas de un derrame cerebral que sufrió en 2015, según su hija, Janet Argüello.

Posada pasó casi sesenta años abocado a una misión quijotesca y sangrienta para sacar a Castro del poder. Fue acusado de plantar bombas y de disparar balas como parte de sus intentos, que dejaron víctimas inocentes pero nunca atraparon al líder cubano, que también falleció a los 90 años, en 2016.

Posada Carriles fue de país en país —se refugió en selvas, armó a rebeldes, pasó tiempo en prisión y aprovechó la generosidad monetaria de exiliados cubanos que lo respaldaban— antes de morir como hombre libre en una casa hogar para veteranos militares.

“Mi corazón, viejo y cansado, ya participó en suficientes misiones”, dijo en 2003 durante una entrevista al Miami Herald, que dio desde una prisión en Panamá. “Voy a comer mi filete, tomarme mi vino y luchar por mi país. Y así terminará mi vida”.

Otros no lo veían así.

“Era un terrorista internacional de primera”, dijo Peter Kornbluh, director del Proyecto de Documentación sobre Cuba en el Archivo de Seguridad Nacional estadounidense y quien pasó décadas recopilando documentos desclasificados sobre las andanzas del cubano.

Posada Carriles nació el 15 de febrero de 1928 en Cienfuegos. Era uno de cuatro hijos del dueño de una librería e imprenta. Estudió en la Universidad de La Habana algunos años después de que Fidel Castro estuvo ahí. Trabajó por algún tiempo en la empresa de neumáticos Firestone, primero en La Habana y después en Ohio.

Para 1960, Posada Carriles ya tenía un antecedente penal en Cuba por actividades anticastristas. Poco después comenzó a trabajar para la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Estuvo cerca de participar en la invasión de la bahía de Cochinos en 1961, pero esa misión ya había fracasado de manera espectacular antes de que despegara el avión en el que viajaría para encontrarse con otros exiliados cubanos que formaron guerrillas. Se sumó después al servicio de inteligencia venezolano, donde la prensa estatal cubana lo acusó de que cumplía funciones como “mercenario de la CIA”.

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