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domingo, 27 de mayo de 2018

Recordamos a Christina Rossetti: poeta de esta Tierra y de la lejana Silenciosa


Londres, 05/12/1830- id., 29/12/1894) Quizás la más popular poetisa de Gran Bretaña, hermana de D.G. Rossetti. Christina, nació en Londres y fue educada en su casa por su madre. Sus hermanos fueron el pintor Dante Gabriel Rossetti, William Michael Rossetti y María Francesca Rossetti. Su padre, Gabriel Rossetti, fue un poeta napolitano exiliado en Inglaterra; y su madre, Frances Polidori era la hermana del médico y amigo de Lord Byron, John William Polidori.

En 1840 su familia tuvo graves problemas económicos debido a la deteriorada salud mental y física de su padre. A los 14 años sufrió una crisis nerviosa a la que le siguieron ataques de depresión. Durante este período ella, su madre y su hermana estuvieron muy relacionadas con el movimiento anglicano que era parte de la Iglesia de Inglaterra. Esta devoción religiosa tuvo una relevancia determinante en la vida personal de Rossetti. Durante su juventud estuvo comprometida con el pintor prerrafaelista James Collinson, pero este noviazgo terminó cuando su novio se convirtió al Catolicismo. Más tarde mantuvo una relación con el lingüista Charles Cayley, pero tampoco aceptó su propuesta de matrimonio porque él no era cristiano. Aunque publicó algunos de sus primeros poemas en Germ (1850), revista prerrafaelista, y posó como modelo para su hermano, Dante, y otros pintores prerrafaelistas, Christina no perteneció al movimiento, pero, los retratos que le hizo su hermano la convirtieron en uno de los principales símbolos de la estética espiritual prerrafaelista..

Inválida desde muy joven, vivió dedicada plenamente a su credo religioso y a su intimismo emocional. Sus temas son la renuncia al amor terrenal y la preocupación por la muerte, según aparecen en poemas como 'Cuando estoy muerta, querido mío' y 'Colina arriba'. En otros como 'Un cumpleaños', su estilo se torna más romántico y sensual.

Pasó 15 años de su vida en un convento. De su obra lírica, caracterizada por el amor a la vida y la fe religiosa, destacan El mercado de los duendes (1862) y El viaje del príncipe (1866); Entretanto, escribió poemas infantiles, como los contenidos en Libro de canciones infantiles (1872) (Sing-Song, 1872); y la serie de sonetos Donna Innominata(1894), Lo cierto es que Christina (Santa Christina Rossetti la llamaban sus amigos) fue una mujer religiosa y puritana, cruzada por tres temas que afortunadamente admiten más lecturas que la religión: Dios, la Muerte como gran salvadora (la muerte como consuelo a la desgana de vivir, a la insatisfacción del mundo) y el amor, que incluye momentos de honda ternura, pinceladas lésbicas -suponemos que sin tal intención- y siempre nostalgia. Piedad y tristeza (dice W. B. Scott) son los pilares de la poesía de Christina Rossetti -mujer enfermiza que se desvivió por ayudar a los demás- aunque tampoco falten en sus poemas (consistentes, hondos) rasgos de magia o de sensualidad, muy cercanos ahí al prerrafaelismo. Han comparado las vidas de dos de las grandes poetas en lengua inglesa de fines del XIX: la norteamericana Emily Dickinson (casi desconocida en vida) y ella, Christina Rossetti (1830- 1894) siempre un tanto opacada por la sombra de su hermano Dante Gabriel, pintor y poeta prerrafaelista. Dickinson nos resulta hoy -si los términos valen- más moderna y renovadora. Rossetti más tradicional, más de su época, aunque plenísima de dicción y hacer, que no dejó de frecuentar los caminos también de la prosa.

EL MERCADO DE LOS DUENDES

(El título del poema, Goblin Market le fue sugerido, al parecer, por su hermano Dante Gabriel) es el primer libro de poemas que publicó la autora en 1862. Junto a villancicos y poemas melancólicos, y los más sólidos sonetos del final, lo central del presente volumen es el largo poema narrativo (lleno de fantasía y magia lingüística) que da título al libro, y que si pudiera pasar por un cuento para niños -como Alicia en el País de las Maravillas, pero en verso- tiene otras más evidentes y hondas lecturas, aunque a primera vista puede parecer simplemente una rima infantil sobre las travesuras de dos hermanas con unos duendes, el poema tiene múltiples interpretaciones, es desafiante y complejo. Los críticos han interpretado este poema en diversas formas: viéndolo como una alegoría entre la tentación y la salvación; o una obra sobre el deseo erótico y la redención social, entre otras. Su poema de navidad "In the Bleak Midwinter" llegó a ser ampliamente conocido después de su muerte, cuando Gustav Holst le colocó música para convertirlo en un villancico. Christina Rossetti merece ampliamente la pena como poeta. Y no es ésta la primera vez que se traduce al castellano. En 1997 apareció en Hiperión (bilingüe también) una espléndida antología, Florilegio, obra del benemérito anglista Adolfo Sarabia. En esa antología -más amplia que ésta- falta, eso sí, Goblin Market. Algún susto ha debido ya darse Francisco López Serrano -pese a su meritoria labor- Sin embargo, su defensa de la traducción, como una versión que puede alejarse como convenga del original, no dice nada que no sepamos. Todo poeta sabe que el poema -estrictamente- es intraducible. Es la traducción misma, lo que interesa. ¿Cómo se soluciona la intraducibilidad? López Serrano opta por la rima consonante y -sobre todo en los sonetos- la estrofa clásica. Aunque sea un trabajo cuidado, el original suele quedar lejos. Sin embargo -y no exento de las normales libertades- acude a diversas asonancias y relaja el corsé formal en la lengua de llegada (así en el poema El mercado de los duendes) el resultado mejora, pese a las libertades. Nos hallamos pues ante una traducción cuidada en un camino -a mi ver- equivocado, sobre todo en lenguas no vecinas. Claro que hay buenas traducciones con rima (desde la Edad Media, fue lo habitual) y claro que se puede traducir recreando libremente, pero normalmente a eso que no se le llama traducción. Ejemplos y teorías hay de sobra en una y otra dirección. Por fortuna en este caso existe la muy bella traducción de Sarabia para hacer ver cómo se puede traducir sin (acépteseme el término) versionar. Sólo cabe un mínimo ejemplo: en el célebre soneto Recuerda (Remember)* he aquí las dos versiones del segundo cuarteto, que empieza en inglés: "Remember me when no more day by day...". López Serrano: "Recuérdame sin más, cuando perdido / nuestro sueño común, como la rosa / marchita, esté; pues ya ninguna cosa, / promesa o ruego llegará a mi oído". Y Sarabia: "Acuérdate de mí cuando día tras día, / ya no puedas hablarme del futuro soñado. / Recuérdame tan sólo; comprenderás entonces / que el tiempo ya no admite plegarias o consejos".

En 1893, Christina desarrolla un cáncer y muere al año siguiente, el 29 de diciembre de 1894. Sus restos fueron sepultados en el Cementerio de Highgate. A principios del siglo XX la popularidad de Christina decayó, al igual que la reputación de muchos respetados escritores de la época victoriana debido a la reacción que tuvo el Modernismo. Christina permaneció por mucho tiempo sin ser tomada en cuenta ni leída hasta que en los años 70 estudiosas feministas comenzaron a recuperar y comentar su trabajo. En las últimas décadas sus trabajos han sido redescubiertos volviendo a ganar una posición dentro de la literatura victoriana.

Obras

- El mercado de los duendes "The Goblin Market and Other Poems" (1862)
- Libro de canciones infantiles "Sing-Song: A Nursery Rhyme Book" (1972)
- El viaje del príncipe y otros poemas "The Prince's Progress and Other Poems" (1856)
- Versos "Verses" (1893)
- Nuevos poemas "New Poems" (1895)

Recuérdame

Recuérdame cuando haya marchado
lejos en la Tierra Silenciosa;
cuando mi mano ya no puedas sostener,
ni yo dudando en partir, queriendo permanecer.
Recuérdame cuando se acabe lo cotidiano,
donde revelabas nuestro futuro pensado:
solo recuérdame, bien lo sabes,
cuando sea tarde para plegarias o consuelos.
Y aunque debas olvidarme por un momento
para luego evocarme, no lo lamentes:
pues la oscuridad y la pena dejan
un vestigio de los pensamientos que tuve:
es mejor el olvido en tu sonrisa
que la tristeza ahogada en tu recuerdo.

Marjo Garel para EL HUMANISTA

FUENTES: Buscabiografias; Biografías y vida; Babelia (El País); Ciudad Seva y otros

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